Programa Vivir Rodando 101: Oscars 2018 Programa Vivir Rodando 100: Jacques Vallée / Encuentros en la tercera fase Lo mejor de 2017 (IV): Películas Lo mejor de 2017 (III): Interpretaciones Lo mejor de 2017 (II): Encuesta anual Vivir Rodando
0

El terror cotidiano



Amor
(Michael Haneke 2012)

La posibilidad de ver una película titulada Amor dirigida por uno de los directores de cine más perturbadores de la historia (Michael Haneke) es un menú demasiado delicioso como para pasar de él. A partir de su Palma de Oro en el Festival de Cannes hasta llegar a sus cinco nominaciones a los Premios Oscar y su estreno en España se ha hablado tanto de la película que Amor se ha convertido en la película más popular de Haneke. Y esto es curioso ya que estamos ante la película aparentemente más sencilla del director austriaco. Amor nos traslada a la vida de un anciano y acomodado matrimonio que debe luchar contra la enfermedad y lenta agonía de uno de ellos. Haneke que ha retratado como pocos la violencia nos la traslada a un ámbito doméstico y cercano como es en tu propio hogar y con tu propia pareja o familia como podría ocurrir en Funny Games o Caché (Escondido). La diferencia es que esta vez la violencia que trae crueldad o impotencia no viene de terceras personas sino de un elementos tan incontrolables como la enfermedad y la muerte. Haneke establece una batalla entre dos elementos tan poco analizables como el amor (profundo e insobornable) y la muerte (irremediable). Al final Amor llega a la conclusión de que es una batalla pérdida ya que son dos elementos más cercanos de lo que creemos.

Amor es una película puramente Haneke. El director austriaco nos lleva a un apartamento del que apenas salimos y nos muestra a una pareja de la que no nos separaremos en toda la película. Una amable pareja de ancianos intelectuales cuyo único miedo en la vida es que alguien pueda entrar por la noche en su cómoda casa a robar. Haneke muestra respeto al colocar la cámara en una distancia prudencial para no entrometerse en su cotidianeidad. Nos volvemos a encontrar con el Haneke frío y clínico pero con algunos matices más cálidos (la secuencia de las fotos) que hacen que Amor sea un trago más fácil de superar que otros que nos ha brindado el director austriaco. Para darle humanidad al conjunto Amor con dos actores excepcionales como Jean-Louis Trintignant y Emmanuelle Riva que aportan una increíble naturalidad ya sea comiendo juntos o teniendo que soportar duras escenas respecto al estado del personaje de Riva. El estado del personaje de Emmanuelle Riva con medio cuerpo paralizado y su continuo deterioro es el motor del conjunto. Aunque es verdad que Haneke no se corta en mostrar el proceso patético de la muerte también acierta al darle el protagonismo de la película al personaje de Jean Louis Trigtinant. La muerte y la enfermedad se ve con mayor dureza a través de los ojos del ser amado que hace de enfermero y acompañante que a través del que los sufre. Quizá este Amor sea una película que de primeras impacte menos que otras de Haneke e incluso con algunos elementos que puedan sobrar (la paloma o el sueño de Trintignant...). Pero también es cierto que su efecto llega cuando uno ha reposado y se encuentra en su vida cotidiana. Porque el terror más profundo puede estar al lado nuestro en la persona a la que queremos y en nuestro propio hogar. Y es inevitable.

Lo mejor: la enfermedad a través de los ojos de Trigtinant

Lo peor: escenas como el sueño de Trigtinant o la de la paloma pueden sacarte de la película

OPINIONES

• El Amor crudo y emocional de Haneke (Israel Arias | Europa Press)

 En esta ocasión su propuesta es tierna a veces, melancólica otras, pero sobre todo es incomoda. Incluso desde el punto de vista formal. Nos obliga a mantener la mirada ante escenas que nos muestran realidades con las que nunca querríamos enfrentarnos y que se nos hacen, o más bien Haneke logra que se nos hagan --no se engañen, ese es su objetivo-- eternos e impúdicos


Michael Haneke, en el amor y en la muerte  (Carlos Reviriego | El Cultural)

El director austriaco nos muestra a la muerte trabajando. Y, como es dogma en su cine, lo hace sin máscaras sentimentales o estrategias de dulcificación. Desde el más aséptico de los realismos

• Haneke y la ternura (Sergi Sánchez | La Razón)

La imbatible honestidad de Emmanuelle Riva y Jean-Louis Trintignant al afrontar el reto heroico de dejarse filmar por un Haneke que los transforma en ásperas reencarnaciones de un tiempo que no perdona justifica por sí sola la visión de la película. Sin embargo, el gran hallazgo de «Amor» es que, después de todo, cuenta la historia de dos personas que creen que lo que sienten el uno por el otro es, claro, el fin de todas las cosas





 -------------------
Amour
2012 Austria 127 min.
Director : Michael Haneke
Guión: Michael Haneke
Interprétes: Jean-Louis Trintignant, Emmanuelle Riva, Isabelle Huppert, William Shimell, Ramón Agirre, Rita Blanc
Festival de Cannes 2012: Palma de Oro
5 nominaciones a los Premios Oscar: Película, actriz (Emmanuelle Riva), director, guión original, película de habla no inglesa
Premios del Cine Europeo 2012: Película, director, actriz (Emmanuelle Riva), actor (Jean-Louis Trintignant)
Cines: (Alicante)  Aana

0 comentarios: