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Yihad absurda



Four Lions 
(Christopher Morris 2010)

Todo tipo de violencia es fruto de la ignorancia. Por ello ante la violencia extrema e inhumana que es el terrorismo sólo vale poner en ridículo las ideas de quienes la practican. Esa debe ser la máxima que utiliza ... para su Four Lions en donde nos muestra la preparación de un ataque terrorista por un grupo islámico radical. Poco a poco nos damos cuenta que como todo fanatismo estos aspirantes a mártires se dejan llevar por ideas confusas, absurdas y manipuladas dando pie a unas situaciones tan surrealistas como divertidas. Aunque la apuesta por la comedia es arriesgada viendo Four Lions uno acaba pensando que es el único camino para mostrar como el fanatismo es una de las lacras del mundo en que vivimos. Porque un genero tan loco como la comedia es quizá el más cuerdo para hablar del sin sentido del ser humano.

Christopher Morris podía haber optado por el camino fácil y ahondar en la parte disparatada de la cinta. En cambio y de manera inteligente el director realiza Four Lions de una manera áspera y documental logrando que la sonrisas que logran tengan un tamiz oscuro algo que sólo podía salir de un país como Gran Bretaña donde se maneja perfectamente este tipo de humor. Por eso Four Lions sacude por dentro y hace que el espectador se divierta pero nunca se relaje. Y es valiente Morris en poner el foco también el otro lado, en el occidental, donde la idiotez también es bandera y acaba provocando violencia y caos (una de las escenas finales en Egipto es demoledora). Por eso su final no es nada acomodaticio y completamente realista. Al final Four Lions acaba siendo una película necesaria para pensar y reflexionar sobre como han pasado siglos y siglos y el mundo sigue completamente absurdo.

Lo mejor: su acertado tono

Lo peor: cierta irregularidad argumental

. Horror feísta (Sergi Sánchez, La Razón)

La torpeza de este cuarteto de incompetentes se mantiene intacta todo el metraje, y sólo al final la parodia se despega de su transgresor concepto para demostrar que está dispuesta a llegar tan lejos como sea necesario. Es decir, está dispuesta a llegar a aquel lugar donde el horror demuestra su dimensión más absurda, arbitraria y perturbadora

. Parodiar el terrorismo y salir victorioso (Javier Ruiz de Arcuate, Las horas perdidas)

A nivel visual Morris opta por un estilo sucio, casi documental, muy en la línea de Greengrass, pero igual que en los vídeos de los protagonistas, a ratos bordeando lo “feo”


En su caza del integrista imbécil, Four Lions alcanza además la comedia pura, de fisicidad explosiva y lenguaje irremediable (pondremos una bomba en internet), que nos hace olvidar esa Guerra Santa soterrada desde el comienzo

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