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Tiempo y muerte

- Código Fuente - (Duncan Jones, 2011)


Es de agradecer que Duncan Jones no le haya dado un ataque de grandilocuencia tras el éxito de sorpresa de Moon. Y eso que Código Fuente es una película grande. Pero lo es bajo el envoltorio de pequeña película de ciencia ficción. Duncan Jones coge una trama (descubrir a un terrorista para evitar un atentado) y una circunstancia especial (Jake Gyllenhaal repitiendo los ocho últimos minutos en el especial) para hacer lo que debe realizar la buena ciencia ficción: ir más allá. Como hombre que sabe de cine desdeña enseguida la trama del atentado y aprovecha ese repetición en la vida (la mente más bien) para elaborar un interesante y nada superficial discurso sobre la futilidad de la vida y lo que es real y no. No en vano Jones remarca que aunque todos los viajes de Gyllenhaal son (en principio) parecidos, en el fondo son más completamente diferentes. Quizá por eso acierte en su discurso final sobre vidas paralelas aunque un servidor la hubiera finalizado antes en el momento en el que logra unir de forma acertada los conceptos de la vida (la risa de los pasajeros, el beso...) y la muerte.

A todo eso le podemos sumar los excelentes careos de Jake Gyleanhall y Vera Farmiga (Jeffrey Wright está algo pasado y tópico), lo creíble que está el primero cuando se encuentra a solas en su “nave” y lo acertado del casting de Michelle Monaghan, como contrapunto romántico. Jones maneja todos los elementos con una apreciable soltura para crear un aparato discursivo (y nada pedante) de ciencia ficción sabiendo perfectamente controlar el ritmo para que el espectador esté completamente enganchado no tanto a la historia (la bomba no interesa) como a lo que quiere contar. Eso lo hace un autor o mejor un director de cine.

Lo mejor: Jake Gyllenhaal solo en su nave

Lo peor: el tópico personaje del (casi siempre excelente) Jeffrey Wright en una película nada tópica

. Un feliz anacronismo (Jordi Costa, El País)

Pieza de metraje conciso, sostenido sobre una eficaz y económica carpintería de guión, Código fuente somete al espectador a un constante bombardeo de ideas en un juego narrativo que desvela progresivamente sus claves, logrando que los sucesivos giros y golpes de efecto sirvan a la coherencia del conjunto

. El tranvía de la marmota (Ray Zeta, Diario de Venusville)

Combinación de divertido thriller de acción futurista y emocionante whodunit pues, que funciona como un episodio de En los límites de la realidad que se va repitiendo, con el punto de interés de explorar las posibilidades de una nueva forma de viajar en el tiempo, el salto temporal al pasado al cuerpo de otra persona por ocho minutos, lo que confiere a la acción una carrera contrarreloj sin límites

. Inteligente thriller de acción y ciencia ficción (Néstor Betancor, Desde Hollywood)

La película nos hace ejercitar las neuronas con estas preguntas sin que se haga aburrida en lo más mínimo. Tiene mucha acción, elementos del cine policial, de misterio y mucho humor. Todos estos elementos están integrados orgánicamente y nada parece forzado

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