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      1SÓLO LOS AMANTES SOBREVIVEN
      2MAGICAL GIRL
      3 EL GRAN HOTEL BUDAPEST
      4HER
      5UPSTREAM COLOR
      6PERDIDA
      7LA LEGO PELÍCULA
      8EL LOBO DE WALL STREET
      9GUARDIANES DE LA GALAXIA
      10A PROPÓSITO DE LLEWYN DAVIS
  • LO MEJOR (2007-2013)
  • HISTÓRICO
      2013 

      Película 

      La cabaña en el bosque

      Interpretaciones

      Philip Seymour Hoffman (The Master)
      Adèle Exarchopoulos (La vida de Adèle)

      Película seguidores

      Django desencadenado

      2012 

      Película 

      Moonrise Kingdom

      Interpretaciones

      George Clooney (Los descendientes)
      Rooney Mara (Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres)

      Película seguidores

      Moonrise Kingdom

      2011

      Película 

      Drive

      Interpretaciones

      Ryan Gosling (Drive)
      Natalie Portman (Cisne negro)

      Película seguidores

      Midnight in Paris

      2010

      Película 

      La red social

      Interpretaciones

      Joaquin Phoenix (Two lovers)
      Emma Stone (Rumores y mentiras)

      Película seguidores

      Origen

      2009

      Película 

      La clase

      Interpretaciones

      Frank Langella (El desafío. Frost contra Nixon)
      Charlotte Gainsbourg (Anticristo)

      Película seguidores

      El curioso caso de Benjamin Button
      Déjame entrar
      Los mundos de Coraline
      El secreto de sus ojos

      2009

      Película 

      Tropic Thunder

      2008

      Película 

      Zodiac
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  • ESTRENO DE LA SEMANA: LA SAL DE LA TIERRA

       
      La sal de la tierra

      (2014 Francia 100 min.)
       
      Una película de Wim Wenders y Juliano Ribeiro Salgado

      Cines

      (Madrid)   

      Palafox | Renoir Plaza de España (V.O.S.) | Renoir Retiro (V.O.S.) | Verdi HD (V.O.S.) | Yelmo Cines Ideal 3D (V.O.S.)

      (Barcelona)   

      Aribau Club (V.O.S.) | Balmes Multicines (V.O.S.) | Renoir Floridablanca (V.O.S.) | Verdi Park HD (V.O.S.) | Yelmo Cines Icaria 3D (V.O.S.)

  • EVENTO: RIZOMA OPEN HOUSE (1-2 NOVIEMBRE)
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Picaresca de cómic

- El grán Vázquez - (Óscar Aibar, 2010)

Siempre creí que el dibujante Francisco Ibáñez debía ser un hombre montado en el dólar que contaría con varios apartamentos, coches o relojes. No podía esperar más de alguien que creo para nuestro país (y parte del extranjero) los personajes más imaginativos, divertidos y exitosos de la historia. El padre de Mortadelo y Filemon debería ser como Stan Lee, una figura casi mítica que tendría que disfrutar del merecido éxito obtenido a cuerpo de rey. El alma se me cayó a los pies cuando en una entrevista realizada por televisión en casa de Ibáñez descubrí la verdad. Su hogar era bastante sencillo y humilde y él distaba de ser el genio millonario que esperaba. Ibáñez se quejaba de tener que trabajar “como un burro” para sacar el trabajo sin obtener los beneficios que merecía el crear casi a diario las aventuras de los personajes del cómic español más famosos de la historia. Si esa situación la sufría el dibujante más exitoso cómo sería la de los demás del gremio. Eso nos lleva a Manuel Vázquez.

El gran Vázquez retrata la vida de Manuel Vázquez, un pícaro moderno que para muchos fue el mejor dibujante de cómics de España. Podríamos pensar que Vázquez fue un producto de la época y que ante la miseria y la injusticia que vivía en su trabajo (¿derechos de autor? ¿eso qué es?) se rebeló intentando vivir de sablazos y timos. Pero, seguramente, Vázquez hubiera sido igual en dictaduras, democracias o tiempos de más bonanza (aunque esos no han existido nunca). Por eso Óscar Aibar enfoca El gran Vázquez como una pura comedia, no sin obviar los elementos trágicos que la vida del dibujante tenía. Pero esos apuntes son tan sutiles que impiden que la película caiga en la falsa lágrima. El gran Vázquez es una comedia hecha con mucha cabeza que funciona como una gran historieta creada por el mismo Manuel Vázquez. Con un fantástico ritmo cómico la película jamás cae en ningún momento y siempre divierte, ya sea con una carcajada o con una sonrisa permanente. Aibar es tan inteligente que logra crear algo cercano e hilarante de una realidad terrible y de un personaje complejo.

A todo eso ayuda el magnífico reparto. No hay que defender más a Santiago Segura. Quizá nunca bordará un Ricardo III (ni falta que le hace) pero hay un tipo de personajes que sólo él puede hacer. Este Vázquez sinvergüenza, cruel pero querido es elaborado con contención y carisma. No creo que hubiera un mejor Vázquez. Y el resto del reparto me ayuda a defender mi tesis de que los actores españoles son los mejores (o casi) del mundo. Enrique Villén (¿le damos ya el Goya?), Álex Angulo, Mercè Llorens, Manolo Solo, Jesús Guzmán...bordan sus papeles. El gran Vázquez es película española y a mucha honra. La recreación de la época (es un placer poder entrar en Bruguera), esos secundarios “robaescenas”, la picaresca española...son elementos que domina perfectamente Aibar en el film. Para algunos sonará a película antigua con tics odiosos pero, en realidad, es completamente moderna. Es un retrato divertido (que no amable), inteligente y perfectamente elaborado de un personaje y de una época donde todo era complicado. Y donde Manuel Vázquez fue un superviviente que vivió a su manera. Lo único triste de El gran Vázquez es darte cuenta que los tiempos no han ido a mucho mejor ya que los genios siguen siendo maltratados. 

Lo mejor: el ritmo que nunca decae y el reparto

Lo peor: se le puede achacar algo de estilo cartón piedra

. Una deuda de amor (Rubén Lardín, Cine 365)

Vázquez era un amoral y un amoral sólo es simpático a cierta distancia, como artista, y es ese alambre el que camina la película y lo hace jugando un humor próximo al de Bruguera, acumulativo, blanco sucio y con fondo de miseria, y toma como opción estética un cuéntame lavado a la piedra

. El último pícaro (Absence, El blog ausente)

La voluntad de El gran Vazquez de ser atractiva para un publico ajeno acaba curiosamente beneficiando a la película (con algún pero a la secuencia final, y que aún así funciona) porque la dota de capas de sutilidad, y eso siempre es elegante. La sutilidad, insisto, resulta clave: es sutil en la manera de enfocar a Ibañez como reverso tenebroso de Vázquez, es sutil cuando plantea el pasado político de Rafael González y de los dibujantes de Bruguera, es sutil en la reivindicación de los derechos de autor e incluso cuando muestra las muchas luces y sombras de un personaje como Vázquez, quizá el último pícaro


Todo ello está narrado con expresividad y matices, sorna y comprensión, retratando las luces y las sombras del muy genuino, miserable, seductor, pícaro y compadecible Vázquez. Santiago Segura está muy bien, tan contenido como eficaz. No es Torrente, es Vázquez. Y da mucho gusto ver a secundarios excelentes (una tradición que afortunadamente no se ha extinguido en el cine español) como Enrique Villén y Álex Angulo haciendo modélicamente su trabajo
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Interpretaciones de cine: Michael Caine (Ejecutivo ejecutor). Siempre se puede ser un tiburón

La ambición tiene significados distintos. Se puede entender que uno ha alcanzado la cima cuando tiene una vida feliz rodeado de gente que le quiere (de verdad). Pero en tiempos de tiburones la ambición es tomada como querer llegar a lo máximo en tu trabajo, tener un despacho innecesariamente grande, altas dosis de poder y haber dejado víctimas en el camino. Si logras eso puedes decir que has triunfado. Y puede ser pero las cosas que dejas en el camino hacia ese paraíso son valiosas. Honestidad o bondad son términos no equivalentes con ser director general de una gran empresa. Y eso entiende el personaje de Michael Caine en Ejecutivo ejecutor.

Su Graham Marshall es un hombre razonablemente bien colocado en la empresa donde trabajo porque se lo ha ganado durante años. Ha ido trabajar puntualmente, se ha matado por su empresa, no ha pedido más de lo necesario... es la persona que debería estar al frente de un gran puesto. Desgraciadamente Marshall no es un tiburón. Es muy mayor para entender que lo que importa no es el talento ni el trabajo sino la capacidad de trepar por encima de los demás. Por eso el gran puesto de trabajo al que aspira es dado a un joven ambicioso sin muchos méritos en su expediente laboral. Pero no es tarde para Marshall, uno siempre puede ser un tiburón. Por eso decide que la forma “más honesta” de trepar es asesinar a los que le impiden llegar a la cima y tener una vida soñada. En realidad el método criminal no difiere mucho de los métodos acostumbrados para conseguir ascensos en las grandes empresas. Son igual de poco éticos.

Es obvio decir que Michael Caine es un grande. Porque puede ser un hombre sabio (Las normas de la casa de la sidra), un golfo aventurero (El hombre que pudo reinar) y un cabrón sin muchos escrúpulos (Asesino implacable). En Ejecutivo ejecutor muestra todas esas caras en una autentica exhibición. Es un empleado modelo, de vida mediocre que aguanta su aburrido matrimonio porque es incapaz de rebelarse ante nada. Y ahí Caine está sublime, como el perfecto señorito inglés que sigue su agenda al pie de la letra para poder llegar a casa a tomar el te. Pero cuando Caine es malo...es mejor. Sabe como ser despiadado y que incluso le apoyemos en su locura homicida al entender que es simplemente un hombre que quiere aspirar a trepar como cualquier hijo de vecino. Por eso asesina. Porque es la única forma que una sociedad competitiva y sin alma le ha dejado para poder sobrevivir sin perder la dignidad. Perdiendo el alma sí pero no la dignidad. Ejecutivo ejecutor es Michael Caine. Sin él la película acabaría un aceptable chiste de humor negro...pero nada más. Caine le aporta serenidad y clase a un personaje que en manos de otro actor sería el típico psicópata de turno. Caine hace que Graham Marshall sea un personaje que podría encontrarse en la época que vivimos. Un tiburón que quiere ascender en su vida y su trabajo y para ello debe pasar por encima de algunos. Literalmente por encima.

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Riot Girls

 - The Runaways - (Floria Sigismondi, 2010)

Los primeros años en solitario de PJ Harvey dieron discos tan sensacionales como Dry o Rid of me. En ese principio, Polly Jean adopto una imagen (me refiero a la física no al contenido de sus trabajos) donde explotaba su sexualidad femenina equiparándola a cierta idea de la independencia de la mujer como estrella del rock. Recuerdo que en un articulo sobre la cantante (lamento no recordar su procedencia), la propia Harvey se medio arrepentía de dar esa imagen ya que, al final, acababa siendo más machista y equivocada de lo que se pretendía. Porque la imagen que se pretende dar de una cantante o banda de rock (especialmente si es del sexo femenino) acaba siendo un arma de doble filo en donde sólo el talento sobrevive al paso del tiempo.

El principal atractivo de The Runaways es observar la creación de la nada de un artificio que, en esta ocasión, toma la imagen de un grupo de rock. Y no se queda ahí la cosa sino que la banda en cuestión está formada por unas chicas adolescentes. De la película interesa el moldeamiento artificial y anómalo de unas “niñas” en las nuevas chicas malas dela ciudad. Y en esa labor Floria Sigismondi acierta al darle al film un tono sucio y antipático quitándole cualquier tipo de glamour a la carrera artística de la banda. También es un acierto la recreación de la época, especialmente de todo el mundo underground que rodea a las bandas noveles o de menos caché. La carrera hacia la gloria del grupo The Runaways acaba siendo victima, y a la vez fruto, de una época que pedía arquetipos y parodias de modelos ya conocidos (David Bowie o Iggy Pop, por ejemplo). En realidad lo mismo que en los ochenta, noventa... El mundo cambia menos de lo que parece y los lobos del marketing y el negocio musical siguen teniendo los mismos colmillos afilados.

El lado negativo de The Runaways es que cogen lo peor del marketing. La película acaba siendo demasiado superficial y gustándose de la “decadencia de postal”. Es verdad que es coherente con la idea de la película pero insuficiente para lograr un total interés. Al final el trabajo de los actores quedan en un segundo plano (voluntariosos Dakota Fanning, Kristen Stewart y Michael Shannon que hacen lo que pueden...o les dejan) porque sus personajes, y sus motivaciones, quedan enterradas en la imágenes (poderosas eso si) de Floria Sigsmondi. Si el grupo The Runaways vive de imágenes masculinas tópicas (lolitas rockeras con mala leche) la película acaba padeciendo el mismo mal. The Runaways evita el retrato psicológico tapándolo con dosis de rock, decadencia, sexo (bastante ingenuo) y drogas. El film de Sigismondi es interesante y disfrutable pero se queda a medias de realizar un buen retrato del fascinante y, a veces, vacío mundo de la música.

Lo mejor: la acertada recreación de todo lo que rodea a la banda

Lo peor: cierta superficialidad en el retrato de los personajes

. Más juguetes rotos (José Arce, La Butaca)

La presencia de dos juguetes mediáticos involuntarios ─más Stewart que Fanning, ya adolescente y alejada de aquella niña prodigio que encadenó un enorme puñado de éxitos hace unos años─ imposibilita una mayor veracidad de la historia que nos cuentan, que no es otra que la de un puñado de niñas que se lanza al abismo de neón con total y absoluto desconocimiento en un cosmos peligroso, sugerente, auténtico, tan alejado de nuestra mortecina y clonada realidad artística que eones parecen separarnos de él

. La música es sólo una excusa (Beatriz Maldivia, Blog de cine)

La fotografía es bonita y la ambientación es un acierto —los parecidos con las auténticas músicas son asombrosos—, pero eso hace que la directora se recree demasiado en estos logros e incluya escenas que simplemente se aprecian por su belleza formal

La ternura de la salvaje insolencia adolescente (Luis M. Álvarez, Lunes de cine en la radio)

Sorprende gratamente encontrarse con un filme tan sincero como inteligente que no intenta manipular al espectador, sino que plantea conflictos y cuestiones sobre la legitimidad de convertir a un grupo de adolescentes en estrellas de rock