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Cruce de caminos  

- Las vidas posibles de Mr. Nobody - (Jaco Van Dormael, 2009)

Es obvio que toda la carrera de Jared Leto ha ido contra su encasillamiento como chico guapo y sin sustancia made in Hollywood. La habitación del pánico, Chapter 27, Réquiem por un sueño...intentaban alejar la imagen del, por otra parte, mítico Jordan Catalano de la estupenda serie My so-called life. Por eso hay que imaginar que Leto daría saltos de alegría cuando Jaco van Dormael le eligió como para protagonizar la hipnotica Las vidas posibles de Mr. Nobody. El actor no sólo interpretaria a un personaje fuera de lo común sino a varios...aunque todos siendo el mismo. Pero seguramente la alegría de Leto no sería completa ya que su personaje (Nemo Nobody) no es el protagonista. Las vidas posibles de Mr. Nobody tiene más ambiciones que contar una sola historia. 

La película de Van Dormael podría haber sido una excelente película si se hubiera regido por contar las vidas de Nemo Nobody a través de sus decisiones con una perfecta sobriedad narrativa. Hubiera sido excelente pero no hubiera llegado a tocar lo que quería el director, la naturaleza de las emociones. Las vidas posibles de Mr. Nobody realiza un viaje ensoñador y fascinante mezclando todas las posibilidades temporales posibles. Durante más de dos horas viajamos de adelante hacia atrás (y viceversa) viendo el futuro, pasado y presente donde nada es cierto y falso. En otra película esto resultaría pedante y confuso pero Van Dormael logra que todo tenga sentido (cada uno en su mundo) y, lo más importante, que toda tenga emoción. Porque Las vidas posibles de Mr. Nobody no es más ni menos que una película sobre el amor y sobre como las decisiones que tomamos versan sobre este sentimiento. Y una película que habla de sentimientos tan fuertes no necesita de una interpretación fija por eso Las vidas posibles de Mr. Nobody tiene varias, cada persona la suya. Y aunque es verdad que a Van Dormael se le puede ir la mano con algún exceso poético (Leto levitando en el banco del parque mientras duerme suena a realismo mágico trasnochado) la película es mucho menos críptica de lo que parece y de lo que podríamos esperar. Para disfrutar por completo de Las vidas posibles de Mr. Nobody con sus excesos, sus errores y, también, su magia hay que ir con los ojos y la mente bien abiertos. Y entonces acompañar a Mr. Nobody en sus viajes será una experiencia que habrá merecido la pena.

Lo mejor: las escenas en la estación de tren

Lo peor: Jared Leto levitando en el banco del parque y algún exceso de más

. Una fractilidad ingenua (Jordi Costa, El País)

 Las vidas posibles... no es la gran película que cada uno de sus fotogramas parece estar celebrando con agotadora insistencia, pero es indudable que Jaco van Dormael ha construido un avasallador instrumento de seducción, una catedral del ingenio y del virtuosismo formal que, no obstante, se queda por debajo de sus posibles modelos: en otras palabras, aquí hay más Forrest Gump y Amèlie Poulain que Philip K. Dick o Thomas Pynchon

. Vistoso globo...lleno de aire (Fernando Gil-Delgado, Fila Siete)

La cinta es una hermosa pompa de jabón que no tiene nada dentro; la historia se reduce a considerar que las decisiones, incluso las más pequeñas, tienen consecuencias. Y para colmo, sus 138 minutos acaban por aburrir/enervar al espectador
. The eternal sunshine (Emilio Luna, El antepenúltimo mohicano)

Mr. Nobody, puede ser considerada una obra destinada a un público intelectual con aires pretenciosos y existencialistas. Pero es mucho más que eso, es una creación con alma, donde el amor tiene vida propia y es el motor de un personaje que refleja un poco de nosotros mismos

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