A la venta 'Un mundo aparte. 50 visiones cinematográficas sobre la creación literaria' Programa Vivir Rodando 101: Oscars 2018 Programa Vivir Rodando 100: Jacques Vallée / Encuentros en la tercera fase Lo mejor de 2017 (IV): Películas Lo mejor de 2017 (III): Interpretaciones
2

Opiniones de cine: Treinta años no es nada, por Marisol Abellán



Andrei es un director de orquesta que vio truncada su carrera por querer defender a sus músicos, judíos, en la época de Brezhnev, en la Unión Soviética. Por una casualidad llega a sus manos un documento en el que se invita a la orquesta rusa del teatro Bolshoi- lugar donde trabaja, pero como limpiador- a actuar en el Châtelet de París. Andrei ve la oportunidad de recuperar aquello que se le arrebató tres décadas antes, y con la ayuda de su amigo Sasha (Dimitri Nazarov) recorre el país en busca de sus músicos, para suplantar a la orquesta del Bolshoi, con el objetivo de viajar a París a rematar el Concierto para violín en D Mayor de Tchaikosvski.

El concierto es una película que transmite perseverancia, y sobre todo, trabajo en equipo. La mirada que Anne Marie ( Mélanie Laurent) lanza a Andrei (Alexei Guskov), el director de la “orquesta” que dará “El concierto” es más que suficiente para entender esta película gratificante. Con sólo un cruce de ojos entre ambos se consiguen acoplar los acordes de los músicos para que Tchaikosvski suene como la melodía que ha estado dormida durante treinta años en la mente y en la batuta del protagonista.



Los rusos cuando llegan a París olvidan el motivo de su viaje, se saltan los ensayos, encuentran trabajos esporádicos para sacarse un dinero extra, y esto es lo que da a la película unos toques de humor antológicos. Por su parte, el papel de Mélanie Laurent, Anne Marie, es el solo de violín impuesto por Andrei, y representa el entusiasmo que necesitan los músicos para dar el gran paso en el Châtelet.

La película dirigida por el rumano Radu Mihaileanu es una coproducción entre Francia, Italia, Rumanía y Bélgica.

* Marisol Abellán es periodista

2 comentarios:

Marisol

Raúl,

te agradezco la oportunidad de escribir en tu blog, pero siento mucho pudor al leer que me has presentado como periodista.

sé de cine

Me dan ganas de verla sólo por la música de Tchaikovsky. La chica tiene un aire a Natadja Kinsky de joven.
Saludos