A la venta 'Un mundo aparte. 50 visiones cinematográficas sobre la creación literaria' Programa Vivir Rodando 101: Oscars 2018 Programa Vivir Rodando 100: Jacques Vallée / Encuentros en la tercera fase Lo mejor de 2017 (IV): Películas Lo mejor de 2017 (III): Interpretaciones
2

Interpretaciones de cine: Edward G. Robinson (Perdición). Las buenas fragancias siempre vienen en frascos pequeños



De las muchas de las cosas en las que estoy de acuerdo con Luis García Berlanga destacó una. Su pasión por los secundarios. En cine y televisón no importan tanto los protagonistas como la aparición en su justa medida de un buen personaje secundario que sepa sostener una historia. ¿Qué sería de Los Soprano sin Christopher Moltinsanti? ¿Cómo hubiera sido Malditos Bastardos sin el lenguaraz Christoph Waltz? Son el pilar que debe sostener una buena película o serie. Por eso por mucho que cuando recordamos Perdición pensemos en Fred MacMurray o Barbara Stanwyck es imposible que no se nos vaya a la mente al verdadero ganador de la partida que es Edward G.Robinson.



Seamos claros. Fred MacMurrray es un tipo inteligente capaz de crear planes perfectos (¿?) para llevarse la pasta y a la chica. Y es verdad. Todos los hombres del mundo mataríamos hasta nuestro perro por estar con una mujer como Stanwick. Pero insisto, seamos sinceros. El pastel se lo lleva el patito feo. El bajito es el que tiene todas las respuestas, el que sabe decir la palabra adecuada en el momento preciso. La persona a la que no le importa mandar al cuerno a su jefe porque ÉL (y sólo él) tiene la razón. Porque Barton Keyes es amigo de sus amigos hasta que huele la mentira y cuando se pone a investigar ya pueden frotarse todo lo que quieren MacMurray y Stanwick. La pantalla es para él y los afilados diálogos de Billy Wilder y Raymond Chandler. Pero la película es suya porque nadie enciende una cerilla como él para darle a un amigo su último cigarro de libertad. Probad a hacerlo, con el pulgar para intentar impresionar a alguien (ya sea unos amigos o una mujer). Quedaréis en ridículo y os dejareis la piel en ello. Eso sólo lo saben hacer los grandes. Aunque, como en este caso, vengan en recipientes pequeños.

2 comentarios:

Rafa Simons

Aquí otro que es un apasionado de los grandes secundarios, esos pequeños condimentos que, sin ser la lechuga o el tomate de la ensalada, son los que terminan decidiendo si esa ensalada es buena o no.

El otro día estuve precisamente revisitando "Cautivos del Mal" (Minelli, 1952), una película construida sobre el personaje al que da vida Kirk Douglas, pero coral más allá de él, y disfrute como un enano de las grandes interpretaciones de Gloria Grahame, Walter Pidgeon, etc.

key

Patricia Clarkson, Manuel Alexandre, benditos. Este tema me recuerda siempre a una escena de Cosas que nunca te dije, donde la secundaria le corta el discurso a la prota directamente dciéndole no me importa lo que dices. Zas...