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Dibus para el recuerdo

- Wall - E: Batallón de limpieza - (Andrew Stanton, 2008)





Es muy grande lo que ha pasado. La Pixar nos ha regalado en un breve espacio de tiempo dos películas grandiosas, que pasaran a la historia del cine animado (y del que no es animado). Ratatouille y esta última maravilla, Wall-E: Batallón de limpieza . Pero lo más grande es que son dos películas iguales en su grandeza y distintas en su manera de ser. Ratatouille es una orgía festiva de ritmo, guión y sabores. Wall-E opta por otro camino, más difícil y complicado. Y sale ganando. Wall-E: Batallón de limpieza nos regala algunos de los momentos más mágicos que hemos podido vivir en una sala de cine.

Los treinta o cuarenta minutos del principio de Wall-E: Batallón de limpieza deben entrar por derecho propio a la historia del cine. Andrew Stanton nos regala dos personajes extraños, deliciosos y arrebatadores como Wall-E y Eva. En su inicio la película retoma la inteligencia de las películas de Chaplin o Keaton y la mezcla con la prodigiosa técnica de la Pixar. Son momentos de cine puro y duro, un prodigio de sensibilidad (que no sensiblería), donde cada movimiento de los personajes es un arriesgada acrobacia. Y no olvidemos que es una película animada, para muchos “de niños”. La osadía se convierte en un éxito.

Luego la película coge otro ritmo. La historia pilla un camino diferente, más aventurera, más global... . Stanton sabe que no puede estar jugando a la ruleta rusa todo el rato. Pero ese cambio no indica un descenso de la calidad. Wall-E: Batallón de limpieza sigue dándonos muestras de quilates de cine en grandes cantidades. Un no parar, un toma y daca...y nos vuelve a regalar otro momento para la memoria, Wall-E y Eva surcando el espacio sideral en un baile tan sincronizado como emocionante. Eso es Wall-E: Batallón de limpieza, emocionar de verdad sin empalagar. Hacerlo es muy difícil. Sólo lo consiguen los grandes. Como en este prodigio de película.

Hace poco escribí que Hellboy era la película que quería haber visto con catorce o quince años . Wall-E: Batallón de limpieza era la película que tenía que haber visto con seis o siete años. Esos recuerdos serían imborrables.

. El sueño de una noche de verano (David Cacho, Grupo salvaje)
. Crítica Wall-E: Batallón de limpieza (Jordi Costa, Fotogramas)
. Poesía cinematográfica (Antonio Toca, Blog de cine)
. Más humanos que los humanos (Rafa Martín, Las horas perdidas)

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